miércoles, 28 de abril de 2010
Violetta Club en el VIII Festival "Misiones de Chiquitos"
Los tendré al tanto de más novedades!!!
miércoles, 31 de marzo de 2010
Violetta Club en Caminos del Vino 2010

miércoles, 24 de febrero de 2010
Con mucho orgullo les contamos que hemos sido seleccionados para participar en la VII edición del Festival de música renacentista y barroca americana "Misiones de Chiquitos", que se realiza en Santa Cruz de la Sierra.
En abril próximo viajaremos con Griselda López Zalba, Ramiro Albino, Sebastián Alcaraz, Alejandro Fiore, Gustavo Richter y quien escribe, para presentar un programa con obras de archivos de Bolivia, México y Guatemala.
El Festival es uno de los más prestigiosos de América Latina... (www.festivalesapac.com), será realmente importantísimo para nosotros poder estar ahí!
domingo, 21 de febrero de 2010
Te esperamos en 9 de julio al 500! Tocamos en el ciclo "Música y vino en las alturas", que organiza la Municipalidad de la Capital, en la Terraza Arq. Andía. Tocaremos en programa de música italiana... e incluiremos algunos obras de italianos cuya música llegó a las reducciones jesuíticas en América virreynal, como Ignazio Balbi y Domenico Zipoli.
Además, estará a la venta nuestro CD "Música restaurada", dedicado íntegramente a obras de Henry Purcell.
A agendar!
miércoles, 3 de febrero de 2010
Nossa! Brasil 2010


10 de enero: vuelo a Rio! El pasaje Mza-Rio-Mza fue tan tentador (430 dólares, con impuestos), que no lo pensamos dos veces… mal hecho! A pensarlo varias veces, porque el real subió muchísimo, y si bien el pasaje está barato, toda la estadía se hizo cuesta arriba. Gabrielita Herrero es descubierta fumando en el baño del avión: azafata y capitán le llaman la atención… una vergüenza!. Llegamos a las 12 de la noche… ya había pasado el último ómnibus que te lleva desde al aeropuerto a Ipanema por sólo 7 reales (1 R = $2,25), así que dormimos allí, esperando el amanecer. Estàn refaccionando el aeropuerto, pero aún no piensan en los viajeros pobres que duermen en los asientos… son SUPER INCOMODOS!
11 de enero: Ipanema, preciosa como siempre, pero hace un calor tremendo: 40 grados, y 50 de sensación térmica. Paramos en Rio Hostel Ipanema, por 40 reales, con café da manha incluido. El Hostel no tiene aire acondicionado (hay otros que por el mismo precio, SI), pero ya teniamos reserva. Subsistimos pasando el dia entero en la playa.
12 de enero: playa por la mañana, y paseo por el Jardín Botánico a la tarde. Da para ir a pie si uno está en Ipanema o Leblon… sino, tomate un micro. Es un lindo paseo para hacer. Sigue el calorón, y aprovechamos las fuentes del botánico para refrescar los pies!!!
14 de enero: un muchacho cordobés que para en el hostel, es enfermero. Después de algunas consultas médicas a Mendoza por mensajito, partimos a comprar un Decadrón, porque sigue la crisis asmática, y nuestro amigo enfermero se lo inyecta. Día de reposo y recuperación. Por suerte a la noche llueve torrencialmente y baja sensiblemente la temperatura!
15 de enero: ya totalmente repuestas y vigorosas, salimos al centro en paseo cultural: Biblioteca Nacional, Museo Nacional de Bellas Artes (tiene una linda colección, aunque no tan buena como el de BA… igual, está bueno para ver unas cuantas piezas de Tarsil de Amaral y de Candido Portinari), Real Gabinete Portugués de Lectura. Son increíbles los contrastes de esta ciudad: niños durmiendo en la calle, en la otra cuadra un café paquetísimo (Café Colombo)… aquí conviven todos los colores, edades y niveles sociales.
16 de enero: día relajadísimo en la playa. Si pasas el día completo, conviene alquilar un guardasol (3, 4 o 5 R, dependiendo de la playa) y cadeiras (que no alquilamos porque nos tirábamos en los pareos). Allí sentada podés recibir todo tipo de comida (camaron, choclos, sándwiches, esfijas árabes, etc), bebida (cerveza, gaseosa, agua, jugos), ropa (mallas, remeras, vestidos, pareos, sombreros, anteojos) y accesorios (cremas, morteros -¿?-). A la noche fuimos a ver un ensayo de un bloco de carnaval (Bloco das Carmelitas), en Santa Teresa… buenísimo!!!!!!! Bajamos de Santa Teresa a pie (sólo para temerarios), por callejuelas angostas y oscuras. Llegamos a Lapa, y nos dirigimos al bar “Democráticos”: un antiguo salón de baile, con música en vivo, gente de toda edad y color. Fiesta hasta altas horas, con mucha cerveza y caipirinha. Tuvimos que pasar por los arcos de Lapa a comer algo (un XTudo, que viene a ser una hamburguesa con todo lo que se pueda encima), para reponernos del alcohol. El ambiente en Lapa, a esa hora, es un poco pesado. Aún así nos animamos a volver en van a Ipanema (sólo 2R, contra los 15 o 20 que sale un taxi)… y todo bien! Si ya estás más o menos ubicada geográficamente, es totalmente confiable viajar así.
17 y 18 de enero: Empezamos a organizar mochilas para nuestro proximo viaje a Ouro Preto. Mucha playa y relax. El 18 a la noche partimos desde la Rodoviaria.
19: llegamos a la Vila Rica de Ouro Preto! Nos quedamos en un camping en la entrada de la ciudad. Es un poco lejos, pero es espectacular despertar en medio de ese paisaje! Caminamos hasta el centro histórico (2 km), y recorremos iglesias y museos. Hay muchas obras del escultor barroco Aleijadinho, que son maravillosas! Además, la gente es super amable! Este pueblo es bellísimo! A la noche, nos hicimos un asadito y dormimos felices
20: volvemos a recorrer algunos lugares más que nos quedaban. Cae una llovizna finita y agradable. Nos damos el gustazo de comer Carpaccio en el bar más chic del centro histórico. A la noche, tormenta. Hacemos tiempo comiendo abundantemente en un restaurant.
21: Nos vamos por el día a Mariana, un pueblo cercano. No es tan hermoso como Ouro Preto, pero tiene varias bellas iglesias y edificaciones antiguas. Hay un famoso órgano en la Catedral (no dejan sacar fotos en ningún lado!). En el Museo de la Música me compré unas partituras de Lobo de Mesquita y hago contactos con los investigadores de allí, que son super amables e interesados por nuestra mùsica. Nueva tormenta, que nos obliga a esperar comiendo en otro restaurant, jejeje… comimos comida mineira, riquísima! La especialidad son los guisos y las carnes hechas al fuego. Muy sabroso, y precio excelente (16 R, libre!). A la noche hacemos cuentas y caemos en la cuenta de que nuestras finanzas van en picada… decidimos probar suerte al día siguiente haciendo dedo.
22: armamos equipaje, y salimos a la ruta. Pero era una ruta que no conducía hacia donde queríamos (Sao Joao do Rei), y no tuvimos suerte. Finalmente, nos tomamos un ómnibus a Ouro Branco. Nuevo intento de carona, y después de un buen rato de calor y malhumor, nos llevan hasta la entrada de Congonhas, y desde allí, otro coche nos lleva a Sao Joao. El hombre que nos llevaba era tan amable que nos dio desconfianza… (“cuando la limosna es grande…”), así es que en el primer sitio donde vimos que podíamos dormir nos quedamos. Resultó ser un hostel de mala muerte, casi un conventillo, jajaja! Asì fue que ni los tres perritos mini-toy que había en el lobby, ni el resto de los hospedados (cuatro o cinco viejos decrépitos), ni la lagartija que vimos caminando por la pared nos asustaron y decidimos quedarnos. 15 R, sin desayuno… eso nos permitió ir a cenar OPIPARAMENTE!!!
23: salimos en la mañana a recorrer, y a comprar artesanía. Este sitio es considerablemente más barato que Rio y que Ouro Preto! Por la tarde hicimos el paseo en tren a Tiradentes (18R cada tramo): un viaje precioso por cerros y rios. Tiradentes resultò ser hermoso también, y disfrutamos mucho, ya que había festejos por el aniversario de la ciudad. Volvimos a cenar y dormir en Sao Joao
24: como era de esperar en una ciudad llena de iglesias, nos despertamos a las 7 de la mañana a puro campanazo. Como no habíamos sacado pasaje a Rio con antelación, tuvimos que hacer una serie de trasbordos, y llegamos a las seis de la tarde. Las mochilas pesan mucho con tanto regalito!
25: Playa todo el día! Primero nos fuimos a conocer otra playa (la de Barra de Tijuca), y nos damos cuenta de que la de Ipanema sigue siendo la ganadora. Nos volvemos a la tarde a nuestro barrio.
26: playa a la mañana, y a la tarde, paseo al Pao de Açuzar. Decidimos subir sólo hasta Urca, y la vista es genial. Vale la pena!!!
27: último día! Pasamos todo el día en la playa (en el hostel nos hicieron el aguante con las mochilas), y a la noche nos vamos al aeropuerto, a esperar nuestro vuelo. Adiós, Rio, adiós!
sábado, 17 de octubre de 2009
"La oscuridad es otro sol": Violetta Club toca Buxtehude y Bach
La oscuridad es otro sol
Música de Dietrich Buxtehude y Johann Sebastian Bach
Me atreví a tomar prestado el título que Olga Orozco puso a su libro de 1967 para caracterizar el concierto de Violetta Club en el que rendiremos homenaje a dos inmensos compositores del barroco: Dietrich Buxtehude (1637 – 1707), y su sucesor, Johann Sebastian Bach (1685 – 1750). Cuarenta y ocho años separan el nacimiento de Buxtehude de el de Bach, tiempo en que se operó un profundo cambio estilístico entre barroco medio y barroco tardío.
En 1705 Bach viajó 200 millas a pie (poco menos de 400 kilómetros) para escuchar en Lübeck, al norte de Alemania, al viejo maestro Buxtehude, danés de nacimiento. Lübeck era entonces una ciudad modesta, alejado de los importantes centros de Weimar y Leipzig, que había entrado en el circuito cultural y se había convertido en lugar de peregrinaje gracias a los conciertos vespertinos de elevada calidad (los célebres “Abendmusiken”) que el propio Buxtehude organizaba. Dicen que además Bach estaba interesado en probar el espectacular órgano de tres teclados y cincuenta y cuatro registros que Buxtehude tocaba en una forma que trascendía fronteras, y también se dice que Bach no pudo quedarse como organista en Lübeck ya que era condición para ello casarse con la hija de Buxtehude... poco agraciada, y diez años mayor que el veinteañero Johann Sebastian. El joven quedó impactado por el profundo conocimiento del contrapunto, la sonoridad compacta y las ásperas disonancias de las improvisaciones del sexagenario organista. De hecho, su viaje a Lübeck se extendió de las originales cuatro semanas planeadas a cuatro meses -lo cual le produjo a Bach algunos problemas con su trabajo en Arnstadt-, meses en los que asistió a varios conciertos del famoso maestro y de quien probablemente tomó consejos. Bach heredó esta contundencia y le agregó la expresión jubilosa y contenida de su religiosidad, llevando a la música a dimensiones reconocidas por todas las generaciones posteriores.
Luego vendrán sus gloriosas épocas en Weimar como Konzermeister, su trabajo como maestro de capilla en Köthen, y su puesto de Thomaskantor en Lepzig. Los Conciertos Brandemburgueses, la Pasión según San Mateo, el Oratorio de Navidad fueron compuestos aún con los problemas de visión que habían comenzado a aquejarlo, aparentemente por una diabetes no tratada. En 1750, con la vista muy deteriorada, es operado. Continúa dando clases y componiendo –al igual que lo había hecho, casi a la misma edad, su maestro con él-, y revisando las placas de imprenta de su última obra, “El arte de la fuga”. Unos meses más tarde es operado nuevamente por el oculista itinerante John Taylor, pero pierde totalmente la visión, y muere pocos meses después, sumido en la ceguera. No deja de ser un dato curioso el hecho de que varios otros célebres organistas del pasado, y que influyeron en el concepto técnico del instrumento en Buxtehude y en Bach, como Conrad Paumann (1410-1473), Antonio de Cabezón (1510-1566) y Jan Sweelinck (1562-1621), hubiesen sido también ciegos.
Buxtehude y Bach, discípulo y maestro, ambos amantes del monumental sonido del órgano, representan dos generaciones trascendentales en la construcción de nuestra historia musical. Y ambos nos legaron su obra luminosa, que esperamos compartir con ustedes.
24 de octubre. 18 horas.
Auditorio Patrimonial de Cámara
(Uriburu s/n, Parque General San Martín)
Violetta Club:
Sebastián Alcaraz, violín barroco
Alejandro Fiore, violín y viola barrocos
Gabriela Guembe, viola da gamba bajo
José Luis Di Marco, violoncello barroco
Gustavo Richter, órgano y clave
Programa:
Buxtehude: Christ unser Herr zum Jordan kam (Bux WV 180)
Buxtehude: Sonata VII, para violín, viola da gamba y bajo continuo
Bach: Sonata (BWV 1038), para dos violines y bajo continuo
Buxtehude: Herr Jesu Christ, ich weiss gar wohl (Bux WV 193)
Buxtehude: Sonata VI, para violín, viola da gamba y bajo continuo
Bach: Sonata (BWV 1027), para viola da gamba y clave
Buxtehude: Ciacona (Bux WV 160)
Entrada + CD: $20
violettaclub.blogspot.com
gabrielaguembe@yahoo.com
jueves, 24 de septiembre de 2009
Tiempo de Cosecha
Oiremos música de Chile, Bolivia, Perú, Brasil y Uruguay... abrazo americano!
